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Sevillistas en Cataluña

Punto de encuentro de todos los sevillistas residentes en Cataluña

Por casta y por coraje.

1 - 0

Es una historia que se repite desde hace mucho tiempo, concretamente desde hace diez años que son los que el Sevilla Fútbol Club no conoce la derrota en su feudo en el derbi sevillano. Son muchos años ya, se tendrá que terminar, pero la pregunta es: ¿cuándo?. Le preguntaba un niño de diez años a su padre: ¿papá, cuando ganaremos en el Pizjuán?, a lo que el padre le contestó: no sé hijo mío pero parece que esto va para largo.


En este partido las gradas del Ramón Sánchez Pizjuán eran más rojas que nunca porque enfrente estaba el otro equipo sevillano, o lo que es lo mismo, el cuarto por la cola aunque también se puede decir el equipo al que los de Nervión le dobla en puntos, nada menos que diez. Era un fervor todo el estadio sobretodo la mágica zona norte del estadio en la que los biris sacaron una vez más un impresionante tifo el cual embrujó al conjunto verdiblanco.


El partido comenzó con una etapa de tanteo por parte de ambos conjuntos, ya se sabe como son los derbis sevillanos, mucha emoción, trifulcas entre los jugadores, poco fútbol pero llenos de sentimientos y de derrotas para aquellos que aun no se quieren enterar de cual es el mejor equipo andaluz. La delantera verdiblanca con el siempre molesto Dani, y digo molesto por llamarle finamente, se acercaba poco a los dominios de Palop aunque tampoco el conjunto entrenado por Juande Ramos se acercaba demasiado a la portería contraria. Con un juego trabado por la emoción del derbi y por la presión que ambas escuadras se ejercían entre si se llegó a la expulsión del central sevillista Javi Navarro. El valenciano habría quedado con alguien y quería salir pronto para no llegar tarde porque no se entiende como en una tontería más bien propia de un chiquillo dejase a su equipo con diez cuando tan sólo se llevaban 24 minutos de partido. El protagonista fue ¿quién si no?, el delantero 'rival' Dani, al que tantas y tantas veces se le ha tachado de cuentista y que por esta vez no lo fue ya que el inconsciente central sevillista cuando tenía un balón ganado acudió a las provocaciones del delantero verdiblanco soltándole una patada en las partes blandas. Se supone que la intención de Javi Navarro no fue la de darle ahí, pero lo cierto es que bromas a parte tuvo una gran puntería si le sumamos que lo hizo de espaldas a Dani. Sea cual fuese la intención es innecesario soltar una patada hacia atrás cuando el rival no tiene posibilidad de llegar al esférico por lo que el árbitro hizo bien en expulsar al central valenciano.


Todo se ponía de cara para el conjunto de Heliópolis y en Nervión se respiraba pesimismo al ver que su equipo se echaba atrás y no conseguía salir a la contra. Con un solo delantero tras el cambio de Luis Fabiano por Dragutinovic el Sevilla aguantó el chaparrón y entre peleas, trifulcas de jugadores y alguna que otra ocasión de gol por parte del otro equipo de la ciudad se llegó al descanso con el cero a cero en el luminoso.


El comienzo de la segunda mitad no fue muy distinto ya que el Sevilla a raíz de la merecida expulsión de Javi Navarro se veía obligado a echarse atrás. Pero lo que son las cosas del fútbol y lo derbis, no nos olvidemos que en los derbis sevillanos el Sevilla se crece tanto que la giralda se queda pequeña a su lado. Fruto de ese crecimiento y de ese coraje pudieron los de Nervión adelantarse en el marcador gracias a una falta que botó Pep Martí cerca del área visitante y en la que la pelota fue a parar a la mano de Joaquín, un penalti tan claro como absurdo. Un penalti que le daba alas a los sevillistas y que significaba prácticamente la primera opción de gol para el equipo de Juande Ramos. Lo tira Maresca, Contreras se va hacia un lado y el italiano la manda al otro, el gol llegó pero aun quedaba mucho. A partir de ahí el partido fue un ataque constante del otro equipo de la ciudad que no sabía como desestabilizar a la defensa menos goleada de la primera división española. Pero no sólo no sabía penetrarla sino que además a punto estuvo de recibir el segundo gol sevillista gracias a una gran jugada individual de Jesús Navas que a falta de 25 minutos para el final se metió en el área visitante, dribló a dos defensas y se plantó solo delante de Contreras, cuando parecía un gol cantado el de Los Palacios mandó el balón por encima del larguero aunque antes la tocase un defensa rival.


Los minutos pasaban y el Sevilla con una defensa ordenada controlaba los pobres intentos de los verdiblancos por empatar el encuentro. A todo esto se llegó al minuto 85 cuando Maresca cortó una contra visitante y veía la segunda cartulina amarilla. La situación se volvía cada vez más insoportable, con dos jugadores menos y el equipo cansado después de haber luchado tanto se mascaba el empate de los verdiblancos. A punto estuvieron de llegar las tablas en el marcador en una falta absurda cometida por Dragutinovic cerca del área sevillista. Era el último minuto de descuento de los cinco que añadió el colegiado. La falta la lanzó el siempre peligroso Asunçao pero Palop con una gran parada mandó el balón a corner. Era sacar el corner y pitar el final, y así fue, el jolgorio y la alegría se apoderaron de unos 40.000 aficionados que abarrotaron el Sánchez Pizjuán, 40.000 aficionados que vieron como su equipo durante la gran parte del partido supo aguantar el uno a cero con inferioridad numérica. Se desbordaba el júbilo en Nervión porque no sólo se ganó un derbi más sino que se ganó a lo heroico, se ganó por casta y por concentración. Los sevillistas fueron un equipo durante todo el encuentro, pero digo equipo y con mayúsculas porque no se puede destacar a un jugador por encima de otro, todos fueron a por todas y lucharon cada balón. Esa casta, ese coraje, y esa entrega es lo que los aficionados sevillistas sabemos agradecer y admirar. Hubo una imagen casi al final del encuentro en la que se puede observar lo que es la profesionalidad y la entrega de un jugador, ese jugador no es otro que Pep Martí, el cual se puso a presionar como si se tratase de un delantero centro y que casi sin poder con su alma seguía corriendo. No se puede destacar a nadie pero esa imagen, ese esfuerzo del medio centro balear es de alabar y casi de ponerle un monumento por la fuerza y la lucha que demostró. Eso es un jugador de fútbol y lo demás son tonterías.


Otra imagen fue la de Palop al pitar el colegiado el final del encuentro, el ex del Valencia se tiró al suelo al oír el silbato, como un aficionado más, como si llevase en el club veinte años y en realidad tan sólo lleva unos meses. Fue la grada, ese estadio lleno de banderas rojas con un cien escrito el que levantó a su equipo y lo puso en igualdad numérica ante el rival.


Estamos en la parte alta de la tabla y empatado a puntos con el cuarto clasificado mientras que otros, como dice Serra Ferrer, están a diez puntos por debajo. En esto del fútbol muchas veces hay que callarse porque las palabras tarde o temprano te las tienes que comer con papas. Seguimos sin perder desde hace bastante tiempo y seguimos siendo el conjunto menos goleado de la máxima categoría del fútbol español. Estamos empatados con el cuarto clasificado y eso que supuestamente tenemos carencia goleadora. ¡Ay! Dios mío, ya quisieran otros tener la falta de gol que tiene el Sevilla.


Ficha técnica:

1 - Sevilla FC Palop; Daniel Alves, Aitor Ocio, Javi Navarro, David Castedo; Jesús Navas (Pablo Alfaro, m.87), Martí, Maresca, Adriano (Renato, m.71); Kanouté y Luis Fabiano (Dragutinovic, m.30).

0 - R Betis: Varela (Assuncao, m.73), Rivas, Juanito, Melli; Joaquín, Arzu (Fernando, m.51), Rivera, Edu; Capi y Dani (Xisco, m.51).

Goles: 1-0, M.50: Maresca, de penalti.

Árbitro: Bernardino González Vázquez (Comité Gallego). Expulsó con roja directa al local Javi Navarro (m.24) por entender que agredió a Dani, a Maresca por doble amonestación (minutos 50 y 85) y al preparador físico del Betis, Pepe Alomar (m.39) por protestar desde el banquillo. Además, amonestó a los visitantes Capi (m.01), Arzu (m.22), Varela (m.36), Joaquín (m.49), Rivas (m.72), Xisco (m.84) y Juanito (m.93) y a los sevillistas Luis Fabiano (m.22), Aitor Ocio (m.24), Daniel Alves (m.60) y Palop (m.89).


Fuente: www.hastalamuerte.net.




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